Todo puede finalizar, otra vez
Siempre se puede pensar demasiado una cosa. Incluso dejarlo estancado por años. así ocurre conmigo, y es algo que detesto. El bloqueo lector es lo peor que puedo catalogar dentro de las desgracias humanas. No hay donde huir, porque no hay espacio para las letras.
Quisiera leerme un libro todas las noches, pero la desgana es mayor que mis intenciones
Hace poco termine un libro que me costo un mundo, se llama "Crónicas de sucesos" de Michael Connelly. La primera vez que intenté leerlo, se me hizo pesado, pastoso. No pude con el, dejándolo para que acumulara polvo en la estantería. Paso el tiempo y mi cuerpo, más despierto, más renovado, me permitió encontrarme con sus letras. Las historias eran abismales, sepulcrales, tristes. Pero el tiempo mermo e iba avanzado lentísimo. Hasta que lo terminé hace un par de días.
No obstante tomar otro para establecer la rutina es un duelo con la pérdida del anterior, y el establecimiento de un vínculo, que muchas veces, no termina por establecerse.
Espero muy a mi pesar que este bloqueo no me mantenga apartada de los libros más de los seis meses.
Y siempre es un temor por qué me pilla por sorpresa. La causa, lecturas forzadas. No puede tener otro nombre. Hay que evitar a toda costa, convertirlo en una enunciación.